Infancia, ciudad y participación. Subvirtiendo lo previsto.

Infancia, ciudad y participación. Subvirtiendo lo previsto.

Un niño coge una hoja y la lanza. Coge una ramita pequeña y la lanza. Sube encima de un banco, da un salto y un pequeño grito: “¡Oooooh!”. Una niña corre hasta el tobogán, sube las escaleras, se resbala y cae boca abajo. Su hermana la mira mientras sube, de dos en dos, las escaleras de la grada para mirar los partidos de baloncesto. Una madre da pecho a un bebé en el único lugar donde hay sombra. Aquel arbusto que no gusta a nadie se ha convertido en un monstruo y hay niños que corren huyendo de él. Una niña y un padre se mojan con la única fuente que funciona. Unos adolescentes escuchan música con un altavoz portátil. Dos jóvenes practican acroyoga en un césped que también sirve de campo de fútbol, donde las porterías son las camisetas de los niños que están jugando.

El uso del espacio público es complejo de categorizar, pero hay una evidencia que parece difícil de desmentir: los usos previstos por quienes diseñan los espacios no siempre son los mismos usos que acaba dándoles la ciudadanía. De hecho, en la misma asunción del concepto “espacio público” nos podemos estar horas discutiendo si nos fijamos en las prácticas que se dan.

Las ciudades no son espacios diseñados a priori, sino que a medida que han ido creciendo se han ido construyendo y reconstruyendo de acuerdo con la orientación del urbanismo moderno. Así, se conciben los espacios urbanos a partir de varios usos: habitar, trabajar, circular y recrear, vivir, trabajar, moverse y consumir. Si miramos un mapa de nuestra ciudad, nos será fácil identificar los espacios destinados a cada uno de estos usos.

Pero… ¿esta parcelación tiene en cuenta a los niños? Resulta curioso que habiendo espacios diseñados especialmente para ellos (no podemos decir el mismo de otros colectivos sociales), siempre se escapen y acaben jugando fuera de los márgenes previstos, es decir, en cualquier rincón de la ciudad.

A su manera, los niños, subvierten el diseño. De hecho, a pesar de que madres y padres buscan espacios donde los niños puedan jugar con “tranquilidad” (sic), a pesar de los esfuerzos de tantos otros para que se juegue cívicamente (sic) o de las voluntades gestoras de los profesionales que trabajan en las calles (sic), los usos de los niños y de los adolescentes se escapan constantemente del control adulto.

Si das una vuelta por tu ciudad o pueblo, podrás hacer un análisis sencillo, pero bastante representativo. Antes que nada, verás que hay espacios delimitados para el juego infantil (y por lo tanto, también podrás ver espacios vetados al juego). Podrás ver que, en la mayoría de los espacios previstos, hay juegos de muelles, toboganes y columpios y, con suerte, alguna estructura que plantea a los niños el reto de subir y bajar. Todo situado en el espacio como si fuera un circuito preestablecido que los niños no acostumbran a hacer. Fíjate que muchos de los juegos son individuales y no demasiado colectivos, casi nunca parten del juego libre, del juego que sugiere. Si sigues observando, los juguetes que encontrarás no son del espacio, si no de las familias que acostumbren a ir. Seguramente, verás padres y madres con cara de aburrimiento. No es porque estén cansados (quizás también) o porque no quieran jugar con sus hijos o hijas (vete a saber) sino porque durando todo el año sólo pueden escoger entre 3 opciones de juego que nunca cambian.

Por un cambio de mirada en el diseño de las ciudades

La capacidad de los niños para convertir cualquier objeto, rincón o contexto en un juego es quizás uno de los tesoros más grandes que tenemos para cambiar el modelo de ciudades occidentales predominante. Una tendencia difícil de cambiar y que, más allá de provocar gritos en el cielo, puede encontrar respuestas en una pregunta muy simple: ¿alguien piensa en la infancia para diseñar las ciudades? Y si piensa, ¿desde qué lógicas lo hace?

Decía Tonucci en un diálogo más que interesante con Carles Capdevila dentro de la Jornada ‘El derecho de los niños a la ciudad’ que, mientras que el adulto sale de casa para ir hasta otro lugar, el niño se despista con cualquier estímulo que se encuentra en el camino. En otras palabras, el adulto anda como trámite mientras el niño transita, explora, descubre y juega desde el impulso de una necesidad que la neurociencia está poniendo en valor.

Es por lo que hay quien está investigando otras maneras de diseñar y construir la ciudad y sus espacios. Desde el Instituto de la Infancia y Adolescencia de Barcelona, hace tiempo que se está trabajando para desarrollar una estrategia para construir una “Ciudad Jugable”, y el último mandato del Ayuntamiento de Barcelona ha cogido el impulso para convertirlo en una medida de gobierno. Una manera de proyectar el diseño de la ciudad que sitúa la infancia en la primera línea.

El proyecto es una carrera de fondo para concebir la totalidad de la ciudad como un espacio donde el juego sea posible, desde la convicción clara de que no sólo juegan en ella los niños y que una ciudad pensada por los niños es una ciudad mejor. De entre todas las acciones que se están promoviendo, desde Raons Públiques hemos participado en el prototipado del proceso participativo para implicar a los niños en la transformación de parques y zonas lúdicas.

En este proceso hemos podido explorar, junto al Instituto de Infancia y Adolescencia, cómo crear una metodología didáctica que permita recoger la visión de la infancia, haciendo emerger y potenciando sus necesidades e intereses relacionándolos con los 7 criterios para una ciudad jugable.  Concretamente, se ha trabajado con 8 centros educativos y cerca de 150 niños en relación con el Parc Central de Nou Barris y el Parc de la Pegaso de Sant Andreu.

El proyecto parte de un reto pedagógico: los niños se constituyen como el equipo creativo que aporta las ideas para la transformación de los parques. Desde aquí, se inicia un proceso de 4 sesiones en las cuales se habla de juego en la ciudad y se recoge información sobre las actividades que hacen los niños en parques y plazas, se hace un trabajo para abrir la mirada de los niños a través de descubrir otros parques, se analiza y se valora el parque que se va a transformar y, finalmente, se hacen propuestas de transformación a través de un collage donde se trabaja desde la imaginación, la creatividad y los intereses de los propios niños.

¿Aprender a participar?

A lo largo de estos años, desde Raons Públiques hemos trabajado en muchos proyectos. Algunos de ellos han tenido la infancia como protagonista, pero en otros se ha considerado como un colectivo más al que tenemos que preguntar cómo ve el entorno construido que lo rodea y las inercias que en él se generan.

Hemos hecho proyectos diversos como los “Cromos de Vallcarca”, que ponen la infancia en relación con su patrimonio arquitectónico, hemos participado de la reforma de los patios de las escuelas “la Pau” y “Dovella” y hemos acompañado al equipo técnico de ”alesplaces!” en el diseño de un diagnóstico participativo y hemos co-construido elementos de juego para los niños en el espacio público. También hemos creado dispositivos como la “Germaqueta” o gincanas de barrio para poder reflexionar sobre la ciudad desde y con la infancia. Propiciamos espacios para hacer emerger la mirada de los niños en procesos como el “PAM de Barcelona”  o “imaginar Badia del Vallès” y participamos en la edición 2017 del Culturnautes del CCCB donde investigamos cómo hacer un espacio público para la ciudadanía.

Esta retrospectiva de los proyectos realizados y un análisis de la evolución de los proyectos sobre infancia y ciudad, nos ha hecho emerger una duda…

Así como en el caso de los adultos se acostumbra a querer que opinen de manera informada y que se pase de la queja a la propuesta, en el caso de los niños siempre aparece el plus del “que sea un proceso para aprender a participar”.

Aquellos que hemos desarrollado procesos participativos sabemos que las maneras de participar de los adultos (si es que se pueden homogeneizar) no funcionan con la infancia. Sabemos que en el caso de los niños tendremos que ser más creativos, trabajar desde el juego, ser más visuales, dar más tiempo y, a la vez, escuchar con los oídos muy atentos y observar qué nos dicen sus actos.

Por eso, mientras diseñamos y desarrollamos el proyecto nos convertimos en niños y subvertimos el encargo.

No nos mueve sólo que los niños aprendan a participar o, dicho en otras palabras, a participar se aprende participando.

El interrogante que se nos plantea es doble: ¿cómo hacemos para plantear propuestas que vinculen a los niños con los proyectos, los espacios y sus contenidos culturales (es decir, lo que en la escuela se llama currículum)? Y, así mismo, ¿qué metodología nos permite dinamizar la aparición de una expresión libre y espontánea que fomente su creatividad y que no sea la respuesta que los adultos esperamos?

Los contenidos y la expresión son la materia delgada con la que generamos los procesos de reflexión con los niños y, a la vez, es aquello que nos permitirá elaborar un informe para que la mirada de la infancia impregne las decisiones políticas y técnicas en relación con la (re)construcción de la ciudad. 

En definitiva, la participación de la infancia en la ciudad nos obliga a reducir nuestra condición de adultos, a dar nuevas formas a los proyectos participativos y a imaginar como una ciudad se construye de una manera diferente. Es la tarea de una pequeña revolución, un reto y un placer.


Algunos enlaces relacionados que os dejamos para seguir pensando:

Ciutat Jugable

http://institutinfancia.cat/noticies/arrenca-proces-elaborar-pla-joc/?platform=hootsuite

http://institutinfancia.cat/projectes/ciutatjugable/

https://www.ara.cat/societat/Barcelona-creara-espais-perque-puguin_0_1964203703.html

http://diarieducacio.cat/blogs/educaciolocal/2017/05/26/dia-internacional-joc-jugar-avui-dia/

http://institutinfancia.cat/mediateca/resulats-del-proces-de-cocreacio-amb-infants-de-dos-parcs-de-barcelona/?platform=hootsuite

http://diarieducacio.cat/cap-a-una-politica-de-ciutat-jugable/

Proyectos inspiradores

http://playingout.net/

http://www.ceesc.cat/2014-11-03-13-05-23/noticias-blog/639-mapa-medi-obert

Artículos para pensar

https://criatures.ara.cat/oci/joc-lliure-ensenya-a-pensar_0_2051194870.html

http://institutinfancia.cat/blog/the-change-factory-coneixer-lexperiencia-dels-infants-es-una-peca-imprescindible-per-la-millora-de-les-seves-vides/

http://ciudadesamigas.org/jugar-en-las-calles-termometro-de-la-prosperidad/

http://diarieducacio.cat/francesco-tonucci-un-alcalde-que-escolta-els-infants-fa-gimnastica-democratica/

https://www.estonoesunaescuela.org/bitacora/juego-libre/revolucion-juego

https://www.childinthecity.org/2018/01/24/are-these-the-most-child-friendly-public-spaces/

https://elpais.com/elpais/2018/03/15/mamas_papas/1521111527_411316.html?id_externo_rsoc=TW_CC

https://criatures.ara.cat/infancia/Jugar-necessitat-ordre_0_1979202178.html?utm_medium=social&utm_source=twitter&utm_campaign=ara